Reabre el bar Los Pelayos de Olleros de Sabero

Tres jóvenes de la comarca se hacen cargo de la reapertura de este mítico bar, cerrado desde el pasado mes de Octubre.

Por fín van llegando buenas noticias en el mundo de la hostelería, donde las noticias desde que empezó la pandemia son de todo, menos buenas. Tres jóvenes han decidido apostar por Sabero y la comarca volviendo a abrir el mítico bar Los Pelayos.

Este establecimiento es el de toda la vida de este pueblo de Olleros y en el ideario popular no se concebía que estuviera cerrado ya que es un símbolo de la zona. Por ello la nueva apertura del local ha animado algo la vida en pandemia en estos lares, esperando disfrutar del buen ambiente del lugar. Todo ello enmarcado en la situación crítica de los negocios hosteleros por el COVID-19 y en este valle que duramente ha sobrellevado el cierre de las minas desde 1992.

“En medio de una crisis, nacen grandes oportunidades” es la manera de pensar de los nuevos propietarios que confían en poder atraer clientes. Para ello han reformado el local dándole un aire moderno aunque, para los nostálgicos, conservando la esencia del negocio que fué, el lugar que «aúna grandes sentimientos, grandes recuerdos de las mejores noches de toda la comarca».

El futuro les aguarda en el Bar Los Pelayos, confiados en el futuro de la zona con la amplia promoción turística de la llegada de la Vuelta a España tras subir 3 veces al Alto de la Camperona; ello hace que múltiples aficionados al ciclismo se asomen por las carreteras de Sabero intentando emular a los profesionales. También esperan que el canal de aguas bravas de Alejico ayude a la economía local con la próxima celebración del Campeonato de Europa de Aguas Bravas este año, sumado a la futura inauguración de uno de los proyectos estrella de la zona: Un centro deportivo de alto rendimiento en Sotillos de Sabero, para ser un núcleo de tecnificación deportiva del tiro único a nivel mundial.

Felicitamos pues a estos jóvenes que han apostado sus ahorros por vivir en la zona y mantener su vida dentro de nuestra montaña.